Consejos para descongelar el marisco
Desde Congelados Hiperxel queremos que a cada producto que compres en nuestras tiendas le saques el mayor rendimiento posible y que su consumo sea seguro para ti y tus comensales.
Y una parte fundamental para que ello pueda ser así es descongelar adecuadamente los alimentos, y en esta época en la que nos encontramos, lo que más descongelamos es el marisco. Así que a este manjar va dirigido este artículo.
Descongelar bien el marisco es fundamental para mantener todas sus propiedades nutricionales y evitar cualquier contaminación cruzada que ponga en riesgo la seguridad alimentaria.
Lo primero que debemos hacer es no romper la cadena de frío; es prioritario respetar al máximo la cadena de frío desde el momento en que el alimento es manipulado, trasladado y expuesto, hasta que llega a la mesa.
Marisco crudo: ¿es necesario descongelarlo?
El marisco solamente debe descongelarse si se va a cocinar a la plancha o al horno. Para cocerlo en agua o al vapor, es mejor hacerlo con el producto directamente congelado.
- Para descongelar el marisco crudo con cáscara, es decir, el gambón, la cigala… la mejor opción es, justo antes de cocinarlo, sumergirlo en agua fría unos minutos, y cuando tenga la textura de descongelado, solo habrá que escurrirlo y ya estará listo para prepararlo al gusto.
- Si lo que vamos a cocinar es marisco sin cáscara, nos referimos a las gambas, a las viandas de vieira, los mejillones… lo mejor es dejarlo descongelar en la nevera sobre un recipiente con rejilla y, por supuesto, tapado.
Para cocerlo, desde Congelados Hiperxel, especialistas en alimentos congelados, recomendamos ponerlo en una olla al fuego con abundante agua y unas hojas de laurel; cuando comience a hervir se añadirá una pizca de sal y el marisco directamente congelado. Una vez cocido, debemos enfriarlo con agua y hielo para detener la cocción. Solo quedará escurrirlo bien.
Marisco ya cocido: ¿hay que descongelarlo?
El marisco que ponemos a tu disposición en las tiendas de Congelados Hiperxel ya cocido, por ejemplo el buey de mar, el camarón cocido, a langosta cocida… debe descongelarse en la nevera sobre un recipiente con rejilla y tapado.
- Si se va a consumir tibio, puede calentarse al vapor directamente congelado. De esta manera nos aseguramos que degustaremos el marisco con todas sus propiedades organolépticas; disfrutaremos de su color, de su sabor, de su textura y de su aroma. Todo un deleite para los sentidos.Pero además, y tan importante como lo citado anteriormente, es que conservaremos sus propiedades nutricionales.
En este punto, nos parece interesante recordar que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destaca el alto valor nutricional del marisco, muy beneficioso para la salud por su riqueza en proteínas, ácidos grasos Omega-3, vitaminas y minerales.